Ir al contenido principal

Navaja suiza

En plena ebullición de la actual crisis europea, los inversionistas buscaban desesperadamente activos refugio que fungieran de depósito de valor. El oro, en medio de la crisis post-fin de ciclo de los commodities, no podía cumplir esa función a cabalidad, así que buscaron alternativas en las divisas. El euro y el dólar estaban descartados (los QE boyantes de la FED inundaron de dólares el mundo, con el consecuente efecto en el precio de la moneda), así que observaron otras divisas alternativas. Rápidamente, el franco suizo (CHF) se convirtió en una de las mejores opciones, y fueron por él. 

La demanda por la moneda se incrementó. Poco a poco, el tipo de cambio comenzó a bajar (medido en CHF/USD), lo que significó una apreciación del CHF. Esto no es una buena noticia para los exportadores que en Suiza son muy importantes (el 60% del PBI suizo está vinculado a las exportaciones). Tampoco es una buena noticia para las trasnacionales suizas, que recibirían menos CHF por las diversas divisas que recibirían a la hora de repatriar utilidades. Pronto el Banco Nacional de Suiza (BNS) tuvo que intervenir, y lo hizo colocando un límite al tipo de cambio en septiembre de 2011: 1.20 CHF/EUR. En la práctica, fijó su tipo de cambio. 

Como bien se sabe, los esquemas de tipo de cambio fijo implican una persistente intervención de los bancos centrales en los mercados con el fin de colocar/quitar ciertas divisas con el fin de mantener el tipo de cambio en el nivel definido. En este caso, dada la relativa escasez de CHF, lo que decidió hacer el BNS fue comprar EUR (pagando en CHF), para así hacerlo menos abundante y nivelar el TC en el 1.20 determinado. La reputación del BNS hizo que el mercado creyese que el banco dejaría ese tipo de cambio en esos niveles por un largo tiempo, así que se adaptó a ello, y muchos comenzaron a tomar posiciones en ese sentido. Algunos dejaron incluso riesgos abiertos en CHF confiados en que el BNS no haría cambios súbitos en sus políticas. 

Las compras se hicieron persistentes, y así pasó el tiempo. Sin embargo, el escenario se fue haciendo distinto. Ya para fines de 2014, la inflación en la eurozona fue negativa por primera vez desde 2009, con una economía con un escaso crecimiento. Los rumores de que finalmente el Banco Central Europeo (BCE) hará su expansión cuantitativa (QE) mediante la compra masiva de deuda en EUR ponen en serios aprietos a la política cambiaria suiza. ¿Tendría el BNS que incrementar el ritmo de compra de EUR? ¿Tendría la capacidad de soportar la avalancha de EUR que vendría a los mercados tras el QE? 

Dado el dilema, Suiza declaró recientemente su independencia respecto al BCE haciendo dos cosas básicas. Primero, abandonando su vínculo con el euro (anunció que ya no defendería el 1.20 CHF/EUR), y segundo, bajando las tasas de interés, colocando la tasa en -0.75% (tasa que el BNS paga por los depósitos que entidades financieras internacionales le hacen, esto con el fin de desincentivar la entrada de capitales a Suiza) y cambiando el rango de la libor 3M de –0.75% a -0.25%, hasta -1.25% a -0.25%. Los efectos fueron inmediatos: cayó la bolsa suiza (por el efecto en los exportadores y trasnacionales), cayeron las tasas de interés, y cayó el tipo de cambio, que llegó a 0.8 pero que luego se niveló en paridad. En mundo financiero se puso nervioso de inmediato, y cundieron las pérdidas en muchos lugares. Los efectos aún no terminan, pero esta situación se agrega al contexto tumultuoso de hoy en día: por ejemplo, los precios bajos del petróleo o la amenaza de los partidos radicales de izquierda en España y especialmente Grecia.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Calculando probabilidades de default

Al analizar la valoración de los Credit Default Swaps (CDS), encontramos que un elemento fundamental para el cálculo es la estimación de la probabilidad de default de la contrapartida de la cual buscamos cubrirnos ante un eventual evento de crédito.

Una forma de estimar esta probabilidad es utilizar el modelo de forma reducida propuesto por Jarrow y Turnbull (1995) que, en resumen, dice que el precio de cualquier flujo financiero (bonos, swaps de tasas de interés, CDS, etc.) puede expresarse como el valor esperado de sus flujos de caja futuros. Este valor esperado puede hallarse multiplicando cada posible flujo de caja futuro por la probabilidad neutral al riesgo de su ocurrencia, donde esta probabilidad viene determinada por el diferencial en las obligaciones con riesgo de incumplimiento. ¿Qué es tan importante es estor? Que se infiere que es posible obtener la probabilidad de default a partir de la curva cupón cero de tipos de interés. Despreciando efectos fiscales y de liquidez, el …

¿Qué es el riesgo financiero?

Para poder ayudarnos mejor en el entendimiento de la definición del riesgo financiero, configuremos tres ejemplos muy sencillos. El primero de ellos es el de un inversionista que ha puesto su dinero en un negocio que, en el tiempo, debe generarle resultados. Este inversionista, por supuesto, aguarda tener cierto nivel de retorno, y tiene la expectativa de un resultado esperado (RE). Pero a pesar de esto, los resultados posibles son múltiples. Algunos de esos resultados pueden ser excelentes y le traerán felicidad al inversionista, pero otros tal vez sean adversos. ¿Serán estos resultados esperados (que tal vez puedan ser negativos) el riesgo? 
Vamos con un segundo ejemplo. Sea un empresario que, en su manejo natural de su negocio, tiene costos. Algunos son grandes, otros son pequeños, todos son variables, pero de cierta manera el empresario puede hacer estimaciones de éstos; en otras palabras, tiene costos esperados (CE). ¿Será acaso el tamaño de estos costos esperados el riesgo? 
Un…

Niño malo

Cuando fue confirmado hace poco tiempo, el Fenómeno del Niño Costero fue una sorpresa para muchos, ya que en diciembre de 2016 la discusión en los medios era la severa sequía que afrontaba muchas regiones del país, mientras ahora, apenas tres meses después, hablamos de inundaciones en extensas áreas del norte sin contar los huaycos en muchos lugares y los destrozos en la infraestructura pública y privada. ¿Pudimos tener algún grado de anticipación ante esta circunstancia?
Las entidades financieras afrontan esta situación crítica de distinta manera. No solo viene por el daño en oficinas y los muchos empleados que se han visto afectados por las lluvias, sino por los numerosos clientes que tendrán problemas con los pagos de los créditos (un incremento del riesgo de crédito). Se realizará una reprogramación natural que ya es alentada por la Superintendencia de Banca y Seguros. La mora, por supuesto, va a crecer, y las estrategias de calce de balance ya no funcionarán en el nuevo escenari…